¿Qué es el conocimiento técnico en minería y por qué importa? El conocimiento técnico en minería es el conjunto...
Los minerales críticos son aquellos recursos minerales indispensables para fabricar tecnologías de energía limpia, como paneles solares, turbinas eólicas, baterías para autos eléctricos y sistemas de transmisión. En palabras sencillas: sin estos minerales, la transición energética mundial no puede ocurrir, porque son los materiales básicos que permiten almacenar, transportar y generar energía renovable.
Organismos como la CEPAL y la Agencia Internacional de Energía (IEA) explican que el cobre, litio, níquel, cobalto, grafito y las tierras raras son pilares del nuevo sistema energético global. La IEA advierte que la demanda de estos recursos podría multiplicarse por cuatro hacia 2040, impulsada por la electrificación y las energías renovables.
¿Por qué son importantes para la economía y el medio ambiente?
La transición hacia energías limpias requiere más minerales porque las tecnologías renovables utilizan más materiales que las fósiles. Por ejemplo, una turbina eólica necesita nueve veces más minerales que una planta de gas, y un vehículo eléctrico requiere seis veces más insumos minerales que uno convencional, según la IEA.
Esto convierte a los minerales críticos en un recurso estratégico que genera:
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Oportunidades económicas por exportación, refinación y encadenamientos productivos.
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Impacto en sostenibilidad, siempre que su extracción se haga bajo estándares sociales y ambientales rigurosos.
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Mayor seguridad energética, al reducir la dependencia de importaciones de materiales clave.
Lo que tiene República Dominicana hoy: un punto de partida estratégico
Aunque RD no es un gran productor regional, posee activos mineros relevantes para la transición energética o para financiarla indirectamente.
1. Níquel / Ferroníquel – Falcondo
La mina de ferroníquel Falcondo es la operación metálica más vinculada a la transición energética. El níquel es uno de los minerales esenciales para fabricar baterías de vehículos eléctricos.
La CEPAL destaca a RD dentro de los países caribeños con capacidad para “integrarse a cadenas de valor de minerales estratégicos ya existentes”.
2. Oro a gran escala – Pueblo Viejo (Barrick–Newmont)
Aunque el oro no es un mineral crítico para tecnología limpia, su extracción genera un volumen importante de:
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Divisas,
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Capacidad técnica,
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Infraestructura,
que pueden reinvertirse en políticas de transición energética.
Pueblo Viejo representa una de las operaciones de oro más grandes del mundo, y Barrick reporta que el proyecto ha aportado miles de millones en exportaciones e ingresos fiscales durante la última década. Esto convierte al oro en un “financiador indirecto” de la transición energética dominicana.
3. Interés estatal en tierras raras y minerales críticos – EMIDOM
El Gobierno creó la Empresa Minera Dominicana (EMIDOM) para explorar minerales estratégicos, incluyendo proyectos en Pedernales con potencial de tierras raras y otros elementos críticos.
Agencias internacionales como Reuters han reportado ese interés oficial por evaluar si el país puede integrarse a cadenas de suministro globales.
4. Concesiones para metales básicos (cobre, zinc, etc.)
El catastro minero y reportes de EITI-RD muestran concesiones de exploración activas para cobre y zinc, ambos fundamentales para la expansión de redes eléctricas, motores y componentes de turbinas.
¿Cómo puede influir esto en la transición energética dominicana?
1. Reducir dependencia de importaciones
La CEPAL señala que los países con minerales estratégicos pueden disminuir costos y vulnerabilidad frente a crisis de precios o de suministro. Si RD avanza en exploración y agrega valor local, puede usar esos insumos para su propia transición.
2. Financiar infraestructura de energías limpias
Los ingresos mineros (hoy dominados por oro y ferroníquel) permiten financiar:
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redes eléctricas inteligentes,
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baterías comunitarias,
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incentivos a renovables,
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investigación en almacenamiento,
según recomendaciones del Banco Interamericano de Desarrollo.
3. Crear industrias de valor agregado
CEPAL y BID insisten en que el mayor beneficio se obtiene cuando el país no solo extrae, sino que también:
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refina,
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transforma,
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produce componentes,
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desarrolla manufactura vinculada a renovables.
Esto generaría empleo calificado, divisas y transferencia tecnológica.
4. Fortalecer la seguridad energética
Contar con minerales estratégicos propios coloca al país en una posición más sólida para cumplir sus metas de descarbonización, incluida la Taxonomía Verde presentada por el Ministerio de Economía.
Un ejemplo concreto: del níquel a la batería
El níquel de Falcondo podría —si existieran procesos industriales locales— integrarse en el futuro a cadenas de producción de baterías. Aunque hoy se exporta como ferroníquel, el potencial existe si se desarrollan:
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plantas de refinación,
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alianzas con fabricantes,
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zonas francas tecnológicas,
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programas de capacitación técnica.
Esto requeriría inversión, regulación estricta y control ambiental, pero abre una ruta a mayor valor agregado.
La República Dominicana tiene una base minera —níquel, oro y exploración en tierras raras— capaz de contribuir a la transición energética, ya sea como proveedor directo de minerales críticos o como generador de divisas para financiar infraestructura limpia.
Los minerales críticos pueden convertirse en un motor de transformación para RD, siempre que su aprovechamiento ponga en el centro la protección ambiental, el bienestar social y la creación de valor económico sostenible.
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