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El agua en la minería: un recurso clave bajo presión
El uso del agua en la minería es uno de los temas más importantes dentro del debate sobre sostenibilidad. En términos sencillos, se refiere a la cantidad de agua que las operaciones mineras necesitan para extraer, procesar y transportar minerales, así como a cómo se gestiona ese recurso antes, durante y después de su uso.
No se trata solo de cuánta agua se utiliza, sino de cómo se protege su calidad y cómo se evita afectar a comunidades y ecosistemas.
¿Por qué es tan relevante?
El agua es un recurso esencial para la vida humana, la agricultura, la industria y los ecosistemas. Por eso, su uso en minería tiene implicaciones directas en el bienestar de las personas y el equilibrio ambiental.
El Banco Mundial advierte que el agua es “un insumo crítico en la cadena de valor minera, pero también una de las principales fuentes de riesgo ambiental si no se gestiona adecuadamente” (Water in Mining, 2020).
Además, la CEPAL señala que la competencia por el agua entre minería, comunidades y otros sectores productivos es una de las principales causas de conflicto en América Latina (CEPAL, 2022).
¿En qué se utiliza el agua dentro de una mina?
El agua cumple múltiples funciones dentro de una operación minera. Se usa principalmente en:
- trituración y molienda de minerales
- procesos de separación (como flotación)
- control de polvo en caminos y operaciones
- transporte de residuos (relaves)
- sistemas de enfriamiento
Ejemplo concreto: en una planta de procesamiento de oro, el agua permite separar el mineral valioso del resto de la roca, facilitando su recuperación.
Riesgos asociados: cantidad y calidad del agua
Uno de los principales desafíos es doble: cuánto agua se usa y en qué condiciones se devuelve al entorno.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) advierte que la gestión del agua en minería debe considerar tanto la cantidad como la calidad del recurso (PNUD, 2019).
Entre los riesgos más importantes están:
- contaminación por metales pesados
- drenaje ácido de mina
- afectación de ríos y acuíferos
- reducción de disponibilidad de agua para comunidades
Estos impactos pueden prolongarse incluso después del cierre de la mina si no se gestionan adecuadamente.
Tratamiento del agua: clave para evitar impactos
Para reducir estos riesgos, las operaciones mineras deben tratar el agua antes de reutilizarla o liberarla al ambiente.
El Banco Mundial explica que este tratamiento puede incluir:
- neutralización de acidez
- eliminación de metales
- filtración de partículas
- procesos químicos y biológicos
En algunos casos, especialmente cuando hay drenaje ácido, el tratamiento debe continuar durante años o incluso décadas.
Reutilización: hacia un uso más eficiente
Una de las principales innovaciones en el sector es el uso de sistemas de recirculación o “circuito cerrado”.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señala que esta práctica permite reutilizar el agua dentro del proceso minero, reduciendo la extracción de fuentes naturales (BID, 2021).
Según el Banco Mundial, algunas operaciones han alcanzado tasas de reutilización superiores al 70 %, lo que muestra avances importantes en eficiencia hídrica.
Ejemplo: el agua utilizada en el procesamiento se recupera, se trata y se vuelve a usar en la misma operación.
Situación en República Dominicana
En la República Dominicana, la gestión del agua en minería está regulada por instituciones como:
- el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales
- el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos
Estas entidades supervisan:
- permisos de uso de agua
- calidad de descargas
- cumplimiento de normas ambientales
El enfoque actual busca alinear la actividad minera con estándares internacionales de sostenibilidad y protección de recursos hídricos.
El reto del cierre de minas
Un aspecto crítico es lo que ocurre después de que la mina deja de operar.
El PNUD advierte que, sin una adecuada planificación, pueden generarse pasivos ambientales de largo plazo, especialmente relacionados con el agua.
Por eso, el monitoreo y tratamiento deben continuar incluso en la etapa de post-cierre.
El uso del agua en la minería es un tema complejo que combina aspectos técnicos, ambientales y sociales. No se trata solo de utilizar un recurso, sino de gestionarlo de forma responsable.
La evidencia del Banco Mundial, CEPAL, BID y PNUD coincide en que una minería sostenible requiere:
- uso eficiente del agua
- tratamiento adecuado de efluentes
- reutilización dentro de los procesos
- supervisión constante
- planificación a largo plazo
En el caso de la República Dominicana, fortalecer la regulación, mejorar la tecnología y garantizar la transparencia en la gestión del agua serán claves para equilibrar desarrollo económico y protección ambiental.




